Hoy en día en que el trabajo escasea mucho, las ETT’s se han convertido en una forma de llegar al trabajo de varias empresas a la vez sin tener que presentarse en cada una de las empresas ni tener que lidiar para que el currículo sea aceptado por esa empresa.
Y es que las ETT’s son, para muchas empresas, la mejor forma de contratación ya que, si tienen algún problema, saben que pueden disponer de otro trabajador en poco tiempo. Pero, ¿cómo funciona una ETT?
Una empresa de trabajo temporal, o ETT, funciona de una manera muy simple. Una vez localizas la ETT a la que quieres ir o la que te ha parecido más seria, contarás con dos formas de inscribirte en ella ahora mismo, una personalmente, acudiendo a la oficina y dejando tu currículo junto con un formulario en papel para que queden respondidas una serie de preguntas que te harán (como el tipo de trabajo que quieres, horario para trabajar, cuántas horas quieres trabajar, etc.). Esto también lo pueden hacer en el ordenador para que todo esté automatizado.
Otra forma de acercarte a la ETT es a través de internet ya que la práctica totalidad de ellas tiene un formulario online desde el cual puedes dejar tu currículo y rellenar el formulario para, cuando haya algo que esté acorde a los datos que has aportado, te puedan llamar por teléfono (no te mandarán un mail así que ten en cuenta que deberás ponerles el teléfono).
Una vez tienen todo las ETT’s elaboran listas para, cuando sale una oferta de trabajo, hacer una selección de personas que más se adapten a lo que el cliente necesite y le ofrecen un listado de 10-15 personas de más a menos adecuadas, a fin de que sea el cliente quien decida (o bien se hacen una serie de pruebas de selección para acotar más la búsqueda).
Muchos de los trabajos que se ofrecen en las ETT’s son temporales y por pocas horas pero puede ser una buena experiencia para los que aún no la tienen o una forma de llevar algo de dinero a la casa a fin de mes.